“Cincuenta sombras más oscuras”: Amor y erotismo de regreso a la pantalla grande

Dos años han pasado desde que se estrenó Cincuenta sombras de Grey, la adaptación cinematográfica del primer libro de la serie escrita por E.L. James.  Este 9 de febrero llega a los cines, a manos de James Foley (House of Hards), la segunda entrega de esta serie: Cincuenta sombras más oscuras.

En la primera entrega conocimos la historia de Anastasia Steele (Dakota Johnson), quien conoce a  Christian Grey (Jamie Dorman) y entabla una relación poco convencional, en donde debido a la curiosidad y el deseo, ella acepta ser su sumisa y aceptar toda clase de peculiares prácticas eróticas que Grey le proponga. Muy parecida a la estructura del libro, esta película se enfocó más en mostrar la relación de ambos personajes dentro de la  habitación roja (donde Grey dejaba echar su imaginación) y no en desarrollar la historia como tal, volviéndola plana y monótona.

En cambio, en esta segunda película se deja más de lado esa parte, centrándose esta vez en contar una historia mucho más desarrollada, más romántica, con más matices e historias que le dan más cuerpo a la película, todo esto, claro, sin dejar de lado el erotismo que hace que Cincuenta Sombras se haya convertido en el bestseller que ha llegado a ser.

En esta segunda entrega volvemos a reencontrarnos con personajes que conocimos en la primera película, como José y Katherine, amigos de Anastasia, y a la familia Grey,  pero también se introducen nuevos personajes que más de algún fan esperaba ver en escena, como a la señora Robinson (Kim Basinger), que fue quien introdujo a Christian en este mundo, y a Leila (Bella Heathcote), ex sumisa de Christian y pilar fundamental para el desarrollo de la trama en esta nueva entrega.

La película cumple las expectativas suficientes para dejar satisfechos a los fans de esta serie. Si no quedó contento con Cincuenta sombras de Grey, lo invito a ver esta nueva película; es justo y necesario darle una oportunidad a Cincuenta Sombras más oscuras, pues es uno de los pocos casos en que se puede decir que la segunda parte supera con creces la primera. Como historia erótica, también es una historia de amor.

P.D.: Para los curiosos, les recomiendo que se queden hasta el final de los créditos para una pequeña sorpresa…

___

Por Pamela Ramírez

 

 

 

Comentarios de Facebook

0 Comentario

Deja un comentario

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password