«Animal»: una película sobre los límites del cine y del ser humano

Animal cuenta la historia de un hombre argentino de clase alta que está dispuesto a todo con tal de conseguir un trasplante de riñón. Ante una enfermedad grave que lo aqueja y una lista de espera de hospital que no parece avanzar, se pregunta: “¿Cómo puede ser que puedo comprarlo todo con la plata que he ganado a punta de esfuerzo pero no puedo comprar mi vida?”

Bajo esa premisa comienza una película complicada de ver por las emociones que genera, pero de mucha calidad cinematográfica. El argumento es sólido y se mantiene durante toda la película gracias al impecable guion de Armando Bó Jr. y Nicolás Giacobone, ambos ganadores del Óscar en el año 2015 por la película Birdman. El personaje principal, Antonio Decoud, interpretado por Guillermo Francella, presenta una transformación increíble y muy bien trabajada a lo largo de la película, ya que pasa de ser un padre de familia ejemplar y conservador a ser un sociópata solitario. Vemos como poco a poco se va trastornando.

Otros personajes que llaman la atención en la historia son los de Lucy Villar, interpretada por Mercedes de Santis y el de Elías Montero, interpretado por Federico Salles. Ellos son una pareja joven que están a punto de ser papás pero que no tienen trabajo ni casa. Sus actuaciones y caracterizaciones son tan precisas que transmiten perfectamente una actitud antisistema y de aburrimiento, por lo que en todo instante parece verosímil que Elías esté dispuesto a vender un riñón, antes que conseguir un trabajo. En ningún momento el argumento de la película parece exagerado, lo que sin duda le da mucho mérito.

En cuanto a los detalles técnicos, la banda sonora que estuvo a cargo de Pedro Onetto, es excelente y ayuda a crear el ambiente de angustia, tensión y suspenso a lo largo de la película. En general, todo el diseño del sonido impide que los espectadores queden indiferentes ante la trama y acompaña perfectamente la transformación del protagonista. La fotografía de la cinta también está hecha de forma impecable, las escenas son en su gran mayoría muy oscuras y atienden el tono del relato. La sangre a lo largo del filme se muestra en planos detalles, por ejemplo cuando Antonio se realiza transfusiones, lo que le entrega un tono poético y metafórico a la película.

Animal, como toda buena película, hace sentir emociones muy fuertes y aunque a ratos incomode verla, es sin duda un imperdible. No sería sorpresa que esté de candidata en la próxima entrega de los Premios Óscar representando a Argentina, un país que a lo largo de las últimas décadas ha producido muy buen cine que no ha estado ajeno a los ojos del mundo.

___

Por Valentina Ortiz Herrera


 

Comentarios de Facebook

0 Comentario

Deja un comentario

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password